El software se ha convertido en fundamental para la eficiencia y la competitividad de la mayoría de las organizaciones en los últimos 20 años. Y las demandas siguen en aumento. ¿Cuál es la forma más efectiva de gestionar el proceso de desarrollo de software para garantizar que siga el ritmo? En los últimos años, el movimiento DevOps ha buscado unificar el desarrollo de software y las operaciones de TI para aumentar la velocidad, la calidad y la fiabilidad. Para conseguir avances adicionales, es el momento de analizar el proceso desde la perspectiva de los desarrolladores.
Dependiendo de a qué te dediques, puede sorprenderte saber que los desarrolladores de software suelen dedicar solo una fracción de su tiempo a escribir código. ¿Por qué? Porque su papel en el ciclo de vida del desarrollo de software (SDLC, por sus siglas en inglés) implica resolver problemas con el código. Discutir y evaluar requisitos, explorar opciones y encontrar soluciones, configurar entornos de desarrollo e infraestructura en la nube, realizar experimentos y pruebas, desplegar y optimizar el software… escribir código es solo una parte de lo que hacen. A menudo, dedican más tiempo a tareas que parecen poco productivas porque necesitan hacer otras actividades. Eso es lo que se conoce como Experiencia del Desarrollador (o DevEx).
En The Adaptavist Group llevamos tiempo centrados en la experiencia y productividad de los desarrolladores de software. Trabajando con socios como Atlassian y GitLab, hemos proporcionado las herramientas, plataformas y procesos que ayudan a los desarrolladores a trabajar mejor. El desarrollo ágil y el movimiento (o mentalidad) DevOps nos han enfocado en mejorar la precisión, velocidad y resistencia del desarrollo de software, permitiendo a los equipos entregar rápidamente las funciones correctas y luego apoyar y mantener el servicio. A medida que los procesos de lanzamiento y despliegue se vuelven más eficientes, los desarrolladores deben seguir el ritmo, lo cual requiere cambios fundamentales.